Todas las noches, el ritual. Alguien come el chocolate y espera, de chocolate. Très fatiguée, mais sólo le llueven letras. TODOS LOS MITOS SON MOJADOS, que es su estar, pero más esencia. No, no v.p. Lamer. Alguien se come, y no hay caníbales. En las tardes ajenas, la golosina tendería a derretirse. (Las nubes no son, pero el mito llueve, igual, siempre). Me dejo, ahora me toca mover la piedra.