Balcón

¿Vio cómo se nos fue?
¡Pero señorita! Un balcón que se cae...
Él no se cayó. Él se tiró.
Bueno, pero...
No sólo yo lo quería a él; yo estoy segura de que él también me quería a mí; él me lo había demostrado.
Yo bajé la cabeza. Me sentía complicado en un acto de responsabilidad para el cual no estaba preparado. Ella había empezado a volcarme su alma y yo no sabía cómo recibirla ni qué hacer con ella.
Ahora la pobre muchacha estaba diciendo:
Yo tuve la culpa de todo. Él se puso celoso la noche que yo fui a su habitación.
¿Quién?
¿Y quién va a ser? El balcón, mi balcón.
Tomado de «El balcón», en Nadie encendía las lámparas (1947)
Felisberto Hernández
0 comentarios