



Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2005.
Paris. ¿Grande? Mojada, sin lengua ni boca. Indiferente, mítica Paris. Es verdad, el cielo de Lisboa es gris, señor Soares. Y la lengua... Hay sabores que me estoy perdiendo. En realidad, él me dio la tinta, nunca su lengua. Confundidos, yo no le había dado el cuerpo, entonces, sino el gesto. Paris, de día, es invisible.
Una lengua me escupe.
Una lengua me absorbe, la otra me es hurtada.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/